miércoles, 14 de noviembre de 2012

Leyenda del Cerro de Cristo Rey en Ixtlán

Desde que Monseñor Justo Barajas colocara el Monumento a Cristo Rey en el Cerro de Santa Catalina, en Ixtlán del Río, centenares de gente que provienen no solo de Ixtlán, sino de los demás pueblos circunvecinos, visitan a Cristo Rey, aunque para esto tengan que “sacrificarse” subiendo los 540 escalones que hay para subir hasta la cima.

Hoy es el quinto día del novenario pues como todos sabemos la fiesta principal concluye el próximo domingo 28 de octubre-- el último domingo del mes, tal y como marca la tradición--; y, de acuerdo al programa, hoy martes le corresponde a las colonias Cristo Rey, La Mata, López Portillo, Emiliano Zapata y Carmen Romano, organizar la peregrinación.

Y bueno, como en muchas otras partes, el Cerro de Cristo Rey, en Ixtlán, está plagada de leyendas… Se dice, por ejemplo, que hace ya muchos años, a orillas del pueblo había una higuera muy grande ubicada a un costado del Camino Real-- hoy avenida hidalgo--; y que debajo de esa higuera se aparecía un enanito a quien llamaban “El Enano de Santa Catalina”—como se le conocía anteriormente al cerro, quien con mucha destreza impedía el paso de las diligencias-- carruajes arrastrados por caballos-- y a cuyos viajeros ofrecía trozos exquisitos de caña y piloncillo.

La leyenda nos dice que aquellas que saboreaban aquel delicioso manjar ya no sentían deseos de irse, quedándose aquí para siempre. Y dicen que de esa forma se formó el Ixtlán de Hoy.

Por su parte, Don Catarino Parada un albañil muy conocido que falleció hace aproximadamente 14 años y cuyo domicilio se situaba por la calle Moctezuma, contaba a sus amigos que en las faldas del Cerro de Cristo Rey, por la parte norte, había un pequeño manantial donde en las noches se veía una “lucecita” y junto a ella se aparecía una “ánima” que decía a los que lograban verla, que dentro del Cerro existía un gran tesoro, señalando al manantial como la puerta de entrada hacia el lugar donde se encontraban dinero, joyas y otros objetos de gran valor. Sin embargo la gente que penetraba allí jamás podía salir.

Se cuenta también que todos los jueves santos, entrada la medianoche, en el Cerro de Cristo Rey se abre un gran túnel y según dicen, los que han podido entrar escuchan a una persona que con voz pausada les dice: “O Te llevas todo el oro o no te llevas nada”…
   
Por: Francisco Javier Nieves Aguilar
Fuente: http://www.periodicoexpress.com.mx/nota.php?id=19767

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