miércoles, 7 de noviembre de 2012

Leyenda de la mujer piedra




Al costado derecho de la Capilla de Nuestra Señora del Refugio, en el panteón Hidalgo de Tepic, se localiza una piedra, casi circular, de aproximadamente un metro de diámetro y con peso de más de media tonelada que se consideraba perdida, al haber sido prácticamente sepultada durante el tiempo en que estuvo cerrado el templo -a punto del derrumbe- y durante las obras de reconstrucción.
Esta piedra, la que según trabajadores y administradores del Panteón es sólo un monumento funerario más, pero muy original, al tener incrustadas unas letras metálicas con la leyenda ¡madre!, con mayúsculas, y que se consideraba había sido robada, lo que dio margen a la creación de una leyenda sobre otra.

Se cuenta que a la derecha de la iglesia, parte frontal, se encuentra una piedra con la inscripción de “Madre”. Que era una niña que desobedecía a su mamá y que se portaba mal. Un día le dijo la mamá, que si no se portaba bien se iba a convertir en piedra. Así pasaron los días y fueron juntas al Panteón. Cuando llegaron a la entrada, la mamá le dijo que no corriera y la niña lo hizo; la mamá detrás de ella y conforme llegaba a la iglesia, la niña se convertía en piedra para quedar ubicada a un costado del templo.

Otra versión va más de acuerdo a las tradiciones de los tepicenses:

Hace muchos años, numerosas personas, hombres, mujeres, adultos, niños, familias enteras, acostumbraban ir en peregrinación, a pie, de Tepic a Talpa, en Jalisco. Con meses de anterioridad se hacían los preparativos y llegado el momento con gran devoción emprendían el largo y penoso viaje.

En el caso que nos ocupa, iba una familia: el papá, la mamá, tres hijos (dos mujeres y un hombre) y dos jovencitas más, amigas de la familia. En los primeros días del viaje todo era alborozo, cada jornada se disfrutaba.

Pero conforme transcurrió la primera semana de duro caminar, la mamá se molestaba con facilidad por cualquier cosa, producto del cansancio acumulado y empezó a renegar, a decir que para qué había ido en esa peregrinación; que mejor se hubiera quedado en casa a descansar. Las moscas la molestaban, los zancudos no la dejaban dormir y cada metro que caminaba lo sentía más pesado.

Su malestar llegó a tanto que cuando faltaban tres o cuatro jornadas para llegar a Talpa, decidió no continuar el viaje para sorpresa de su familia. Pero lo grave no fue que hubiera decidido no cumplir la promesa de visitar a la Virgen de Talpa, sino que perdió el control y empezó a blasfemar contra su familia y contra otros peregrinos, a quienes ofendía con sus palabras.

Parecía que la mujer había perdido el juicio. Llegó a tal grado su pérdida de razón que empezó a ofender a la propia Virgen de Talpa.


Tepic | Francisco Ocampo Mondragón.
Fuente:

1 comentario:

DeuR dijo...

la bedad esa hitoria ami me gusto mucho por que mexico tiene pertenencias muy preciosas como en chiapas las selvas muy bonitas la berdad esta beyicima esa roca bean las imagenes esta chingona la historia esa viva mexico nuestro pais querido

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